
Una vez finalizada la Conferencia, en la facultad de Ciencias de Comunicación de la Universidad Autónoma de Barcelona, sobre la forma de realizar preguntas me disponía ha entrevistar a Mònica Terribas. Previamente, me había puesto en contacto con ella y habíamos acordado que cuando acabara el acto me atendería y la podría entrevistar.
Aunque intente evitarlo, a la cabeza me venía el tipo de entrevistas que realiza en el programa “La nit al dia”, que cada noche se emite en Canal 33.
Antes de la Conferencia ya me había identificado y amablemente me había dicho que cuando acabara ya haríamos la entrevista. Y así fue.
En un primer momento, la intención era realizar la entrevista en el bar de la facultad, pero visto que estaba a rebosar, decidimos llevar a cabo la entrevista en un aula destinada para hacer trabajos en grupo y donde suele haber poca gente.
Nos sentamos uno frente al otro. Encima de la mesa estaban mis papeles y la grabadora. A la mente no paraban de venirme las entrevistas y las preguntas directas que ella realiza en el programa, unas preguntas que en el fondo son lo que el público, des de su casa, realizaría.
Sólo con la primera pregunta me di cuenta de que la imagen que yo me había creado en la mente era una imagen equivocada. La intensidad de sus ojos me cautivaba. El hecho de ser profesora en la Univerdad Pompeu Fabra (UPF), ser doctora en Ciencias de la Información, haber pasado por programas como “Persones Humanes”, “La vida en un xip” o “Un tom per la vida” y colaborar en el Periódico, se reflejaba a la hora de responder las preguntas.
A lo largo de la entrevista le llamaron dos veces al móvil. Normalmente, cuando estás delante de alguien que no conoces de nada y te llaman al teléfono lo normal es que te apartes y hables con la persona que te llama. Pero Mònica Terribas no hizo eso, sino que en ambas ocasiones se puso ha hablar por el móvil delante de mí. Este acto me demostró dos cosas: parecía establecerse una confianza y se sentía cómoda en la entrevista. Después de las llamadas continuamos la entrevista como si nada.
Sus respuestas me demostraban su experiencia y el buen hacer de todos los años que lleva trabajando, tanto en los medios de comunicación como en la docencia. Además la forma de explicar su punto de vista y sus anécdotas, me hacían participe de lo que ella relataba.
La última pregunta fue como veía el futuro de los que estudiamos periodismo. Con gran seguridad me respondió que nos veía mucho futuro, algo que me animó enormemente.
Después de realizar una foto, di por concluida mi entrevista con Mònica Terribas. Me enseñó que a las personas, antes de juzgarlas, hay que conocerlas y que esa imagen agresiva es fruto de la intensa luz de sus ojos y del estilo directo de sus preguntas.